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Conoce el proceso industrial de fundición de metales no ferrosos

fundición de metales no ferrosos

Fundición de metales no ferrosos

La fundición de metales no ferrosos se refiere a nivel industrial a la fundición de cualquier otro metal diferente al hierro, como por ejemplo el plomo, el cobre, el níquel, el estaño y zinc así como sus aleaciones e inclusos los metales considerados como preciosos (oro, plata y platino).

Es necesario realizar una distinción entre estos procesos de fundición de metales no ferrosos y los ferrosos ya que se requieren de diferentes procedimientos e insumos para llevarse a cabo y son especializados dependiendo del metal que se desee trabajar, a continuación se explica de forma general los principios de la fundición.

Proceso general de fundición

El primer paso en cualquier proceso de fundición es considerar el molde a emplear, en donde hay que considerar que para realizar la fundición de metales no ferrosos se debe un estudio adecuado para poder trabajar con diferentes metales, ya que estos exponen comportamientos diferentes como porcentajes diferentes de contracción y variada sensibilidad a los procesos. El molde puede ser realizado de diferentes materiales como yeso, cerámica, arena e incluso otro tipo de metales.

Una vez diseñado adecuadamente el molde, se procede a calentar el metal a una temperatura lo suficientemente elevada como para derretirlo por completo y luego es vertido en el molde. Luego se permite el enfriamiento del metal dentro del molde, que se solidificará lentamente, pues se debe disipar una cantidad elevada de calor. Posteriormente se elimina el molde y dependiendo del tipo de metal y de molde; se hacen acabados para mejorar la calidad de la pieza formada.

Consideraciones especiales para la fundición de metales no ferrosos

Ya se mencionaron algunos factores a considerar para la fundición de metales no ferrosos pero hay otros factores importantes a analizar para poder trabajar con estos metales, principalmente estos pueden ser más reactivos que los materiales férreos por lo que a lo largo del proceso se requieren filtros especiales que eliminen gases reactivos que puedan dañar el metal a trabajar (como por ejemplo la escoria o hidrógeno que obstruyen la purificación del metal) a lo largo del proceso, secadoras que mantengan los concentrados no ferrosos libres de humedad y arenas especializadas a la hora de la preparación de los moldes.

En cuanto a las técnicas empleadas, el principio de fundición de metales no ferrosos es igual a su contraparte férrea, con la diferencia de algunas técnicas de llenado de molde especializadas como la inyección a presión, que asegura la obtención de una pieza con proporciones mucho más precisas y de superficies con mejor acabado.

Los materiales no ferrosos son altamente empleados a nivel industrial ya que presentan ventajas en diferentes propiedades como la conductividad eléctrica, tenacidad o dureza que el hierro no puede cubrir adecuadamente en ciertas ocasiones, además dependiendo del metal a trabajar se pueden obtener disminución en los costos de producción por lo que considerar la fundición de metales no ferrosos es una vía acertada para cualquier industria que desee ampliar su rango de producción.

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